La pyme española: el tamaño sí importa

España crecerá al 2,9% este año y el que viene, (titular de hoy en la prensa). La salida de AENA es un éxito, y así se ve por la prensa internacional, mientras que la entrada de capital extranjero en España no cesa durante los últimos meses. Hay quien apunta a que la Economía española crecerá de forma moderada y creciente durante las dos próximas décadas. Entonces, ¿realmente está todo hecho? Sin duda la respuesta es no, y uno de los retos que debe afrontar España (como Portugal o Italia) es consolidar un crecimiento económico sostenido, que sea resistente a las vicisitudes del camino. Para ello son varios los cambios a realizar, pero quizás uno de los más importantes sea transformar el tamaño de su tejido empresarial…

 

En este escenario macroeconómico al que España se enfrentará en los próximos años, la principal palanca de crecimiento será previsiblemente el capital, como ya lo anticipa el Banco de España. Sin embargo, al contrario que en etapas anteriores, la inversión resultante no será elevada. Será más bien selectiva y se centrará en las tecnologías de la información y comunicación y en los intangibles, lo que es de esperar permita incrementar la productividad de los factores y corregir los excesos de capacidad instalada y de fuerza de trabajo no utilizada que aquejan actualmente a la economía española.

Este nuevo patrón de crecimiento tiene importantes consecuencias desde el punto de vista de la financiación. En los años previos a la crisis, España experimentó un intenso proceso de sobreinversión, que ante la debilidad del ahorro interno debió ser financiado desde el exterior, con el consiguiente impacto negativo sobre la balanza de pagos. En los próximos años, sin embargo, las previsiones indican que el ahorro nacional podría actuar como sustituto y destinarse a la financiación de nuestras empresas.

Ahorro e Inversion - España

 

Necesariamente, la Economía Española tiene que abrirse más hacia el exterior. Este proceso que (ya analizamos en su momento), no es nuevo aunque sea algo de lo que se habla desde hace poco:

  • En 1990 no había casi ninguna multinacional española y hoy hay cerca de 2.500, el 66% de ellas pymes.
  • En 2004, solo 15 países albergaban más de 50 filiales de empresas españolas, mientras que ahora son 33.

Esa tendencia se aceleró durante la crisis por razones de necesidad. La caída de la demanda interna obligó a muchas empresas a salir al exterior para compensar la pérdida de actividad del mercado interior. El resultado fue que entre 2010 y 2013 el número de empresas exportadoras creció a un ritmo anual del 19%, hasta llegar a 150.000.El proceso de internacionalización conlleva cambios en la manera de financiarse.

La internacionalización y el tamaño de las compañías son dos caras de la misma moneda: cuanto más grande es una empresa, más tiende a crecer en el exterior, y a la inversa. Si bien, hablaremos un día de la manera de financiación de las pymes, hoy queremos alertar sobre el tamaño de las empresas españolas.

El tamaño importa

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La perfección es esperar y desear, no actuar

Si preguntáramos sobre cómo enfocar la carrera profesional ideal de una persona y el rol que le gustaría tener en su trabajo, no habría una respuesta única ni común, pero sí elementos habituales en las respuestas que obtendríamos. Muchos desearían tener una mayor autonomía y confianza de sus jefes, otros les gustaría estar en una Organización con una cultura de autodesarrollo. Pero sin duda la respuesta más habitual que se escucha sería “Me gustaría hacer algo diferente” o “Me gustaría hacer algo que tuviera un reflejo social inmediato”

 

Y es que si hiciéramos una encuesta podríamos ver tres categorías de respuestas:

La gente que idealiza dejar su rutina diaria por carreras profesionales nuevas, en muchos casos rupturistas. La enseñanza, el trabajo en ONGs o fundaciones, o algo tan idealizado en los últimos años como el “ser emprendedor”.

Otras veces, el deseo del cambio, es un deseo por tener reconocimiento social, poder de mando, astronómicos salarios, o convertirse en un lobo de Wall Street.

Sin duda, habría un tercer bloque de respuestas, que se refiere a aquellos que les gustaría trabajar en la moda y el mundo de lo glamuroso.

La ironía de todo eso, es que igual que habría respuestas de personas deseando entrar en un rol o trabajo, hay igual o más respuestas de gente de esos roles deseando dejarlo y salirse de ellos. Entonces, quizás la pregunte sea…

 

¿Qué hacemos mal cuándo seleccionamos o buscamos un empleo o una carrera profesional?

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La empresa familiar, ¿un modelo agotado?


Cuando una empresa familiar en los Estados Unidos nombra como director general a un profesional externo su valor en bolsa aumenta entre un 1% y un 4%. Sin embargo, si el sucesor es un miembro de la familia el valor se mantiene aproximadamente constante. Sin embargo, las reglas empresariales en los Mercados Emergentes evidencian una visión completamente diferente, puesto que en estas Economías los negocios familiares son una fuerza importante y creciente. Por ello, si una Organización quieran colaborar o competir con estas empresas en los nuevos mercados deben entender la importancia del modelo familiar.

 

Menos de un tercio de las empresas del S&P 500 siguen siendo empresas familiares o controladas por un núcleo familiar que controla una participación lo suficientemente significativa con capacidad de influencia en las decisiones importantes de la Organización, y en concreto de la elección del Presidente o del CEO. Por el contrario, en el caso de Economías Emergentes, aproximadamente el 60% de sus empresas del sector privado con ingresos superiores a $1.000M seran propiedad de los fundadores o familias en 2010. De hecho, las estimaciones de Mckinsey son que en 2025 habrá un total de 4.000 nuevas Organizaciones de carácter familiar con una facturación superior a los $1.000M.

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